SESENTA AÑOS DE EGRESADOS DE LOS INGENIEROS AGRÓNOMOS 1966 DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA, SEDE BOGOTÁ.
Conmemoraciones en 2026 de aportes profesionales, académicos, institucionales y de vida (2)
1. INTRODUCCIÓN. [1]
En 2026 se cumplen sesenta años de haber egresado de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, la segunda promoción de Ingenieros Agrónomos, una generación que no solamente obtuvo un título profesional, sino que sembró ilusiones, cultivó fecundo trabajo académico y profesional, y cosechó realidades que han contribuido decisivamente al fortalecimiento de las ciencias agrarias, al desarrollo agropecuario y rural y a la modernización de la agricultura colombiana.
Esta conmemoración constituye una oportunidad para recordar las circunstancias en que nació esta promoción, valorar el esfuerzo de quienes la integraron y reconocer el importante legado que han dejado durante seis décadas de ejercicio profesional. Se pretende que el documento que hoy se presenta no sea estático, bajo la consideración que muchos de los profesionales de esa segunda promoción continúan activos y que nuevas realizaciones vengan posteriormente a enriquecerlo.
Para recordar nominalmente a aquellos que obtuvieron el título de Ingeniero Agrónomo en 1966, se recurrió a los anales de la entonces Facultad de Agronomía de Bogotá, así como al contenido del mosaico fotográfico que se encuentra en una de las paredes de la hoy Facultad de Ciencias Agrarias. Se constata claramente que fueron 51 jóvenes profesionales los integrantes de esta promoción, cuya la lista nominal se aprecia en el Cuadro 1.
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Cuadro 1. Lista de Ingenieros
Agrónomos egresados en 1966 de la Facultad de Agronomía de la Universidad
Nacional de Colombia, sede Bogotá, de acuerdo con respectivo mosaico. Juan Gustavo Acosta Lizarazo, Enrique Alarcón Millán, Jorge Amézquita García, Silvio Andrade Bahamón, Luis Enrique Arévalo Correa, Omar Francisco Bechara Baruque, Silvio Leonel Belalcázar Carvajal, Pablo Buriticá Céspedes, Hernán Carrizosa Zambrano, Eduardo Castro Ladino, Ricardo Cepeda Orjuela. Jaime Cerón Velasco, David Cuéllar Gálvez, Carlos Alfonso Chavarro Meléndez, Luis Eduardo Chávez Escobar, Orlando Espinosa Gutiérrez, Manuel Flórez Pinzón, Fernando Gómez Moncayo, Jaime Fernando Gómez Peña, Julio Henao Moreno, Iván Jiménez Cuervo, Aramís Martínez, Guillermo Segundo Medina Hernández, Néstor Méndez Rey, Jaime Morales Granados, Luis Germán Moreno Ruiz, Dorancé Muñoz Betancourt, Héctor Horacio Murcia Cabra, Arturo Nicholls Arango, Enrique Olivos Gutiérrez, Carlos Fernando Ordóñez Guzmán, Manuel Pantoja Robles, Jaime Pardo Sanmiguel, Luis Fernando Peláez Arteaga, Gabriel Pérez Fajardo, William Pérez Rivera, Mario Pieschacón Nigrinis, Julio Piñeros Rodríguez, Obed Ramírez Ramírez, Humberto Rey Castilla, Manuel Rivera Vergara, Julio Rivillas Vargas, Armando Rodríguez Benavides, Emiro Antonio Rojas Bernal, Alejandro Rojas Molina, Carlos Eduardo Romero Maldonado, Álvaro Silva Carreño, Fabio Tobón Londoño, Miguel Trujillo Ochoa, Germán Uribe Martínez, Humberto Zambrano Franco |
De esta lista inicial, al momento de la
elaboración del presente documento se registra con sentimientos de nostalgia y
de tristeza la desaparición de 18 de ellos, cuya presencia física y espiritual
se rememora cada día con cariño fraternal y admiración:
Juan Gustavo Acosta Lizarazo, Enrique Alarcón Millán, Luis Enrique Arévalo Correa, Silvio Leonel Belalcázar Carvajal, Eduardo Castro Ladino, Luis Eduardo Chávez Escobar, Jaime Fernando Gómez Peña, Iván Jiménez Cuervo, Aramís Martínez, Guillermo Segundo Medina Hernández, Jaime Morales Granados, Manuel Pantoja Robles, Manuel Rivera Vergara, Julio Rivillas Vargas, Emiro Antonio Rojas Bernal, Alejandro Rojas Molina, Carlos Eduardo Romero Maldonado, Fabio Tobón Londoño.
Este periplo académico y profesional se inició en 1962, cuando a las aulas de la Universidad Nacional llegó un grupo heterogéneo de jóvenes provenientes de muy diversas regiones del país, unidos por una misma convicción. Algunos provenían de las entrañas del sector rural, otros llegaban de entornos urbanos, pero todos cautivados por el potencial de la naturaleza.
Una situación que parecía notoria en la mayoría de ellos era la escasez de recursos personales y familiares, lo que representaba un reto para todos, pues eran tiempos en que estudiar una carrera universitaria era una verdadera hazaña de naturaleza financiera.
En esa época, como ahora, acceder a la Universidad Nacional representaba una oportunidad excepcional de formación profesional y de ascenso social y el ingreso exigía dedicación, disciplina y una enorme voluntad de superación, pues estudiar implicaba afrontar sacrificios personales y familiares.
De todas maneras, con el transcurso de los años se confirmó que el interés por la Agronomía no era una simple opción académica, sino una vocación y determinación que mostraba un compromiso profundo con el desarrollo de una nación que clamaba por desarrollo técnico y científico en sus áreas de producción agropecuaria.
Además, para entender la magnitud de este desafío, es importante recordar el panorama de 1962, dentro del cual Colombia vivía (como ahora) una etapa de profundas transformaciones sociales y económicas. Aunque la agricultura constituía uno de los pilares de la economía nacional, el sector agropecuario recibía un apoyo institucional todavía insuficiente.
El país se encontraba en una encrucijada social y política, con un sector agropecuario y rural en el cual las políticas públicas y el apoyo institucional al sector agropecuario tenían limitaciones. Estudiar Agronomía en ese entorno era un acto de fe: significaba apostarle a un sector con poca infraestructura, donde la asistencia técnica era un concepto en avance y el desarrollo rural un área por consolidarse más ampliamente.
Las políticas públicas para investigación, extensión agropecuaria, transferencia de tecnología y desarrollo rural necesitaban fortalecerse. Persistían bajos niveles de productividad, grandes desigualdades regionales y limitadas oportunidades para amplios sectores del agro.
En ese contexto, la Universidad Nacional de Colombia asumía el reto de formar profesionales capaces de impulsar el desarrollo agrícola con fundamentos científicos, visión técnica y compromiso social.
Además de las expectativas anteriores, los jóvenes bachilleres que ingresaron a la Universidad Nacional encontraron que la carrera de Agronomía en la Sede Bogotá aún no contaba con instalaciones propias y su funcionamiento inicial se desarrollaba de manera transitoria en espacios del Instituto de Ciencias Naturales, recordado lugar al que se ingresaba luego de visualizar un cóndor de los Andes, que se encontraba enfrente del edificio en una jaula cuidadosamente atendida por otro programa de la Universidad.
La falta de una sede física para la carrera, sumada al proceso de departamentalización de la Universidad, obligaba a los futuros agrónomos a dirigirse a diferentes departamentos de la universidad, tales como Matemáticas, Ingeniería, Química, Medicina Veterinaria, Sociología, Derecho, Economía y otras dependencias.
Para tomar sus clases, debían cruzar la Ciudad Universitaria de un extremo a otro, buscando aulas prestadas y laboratorios disponibles en diversas facultades. Lejos de desanimarlos, este nomadismo académico forjó en ellos un carácter resiliente y una identidad universitaria transversal; eran, antes que nada, hijos de toda la Universidad Nacional.
Viendo esta situación con criterio constructivo, lejos de convertirse en una limitación, esta experiencia fortaleció una formación interdisciplinaria que amplió la visión científica y profesional de esta generación.
3.2.2. EL ESTABLECIMIENTO DE LA CARRERA COMPLETA DE AGRONOMÍA EN BOGOTÁ
Todas estas circunstancias se desarrollaban dentro de un ambiente de gran incertidumbre relacionado con la formalización de la carrera de Agronomía en Bogotá. De hecho, los estudiantes de Bogotá deberían, después del segundo año, trasladarse a las facultades de Palmira o Medellín para concluir sus estudios.
Los estudiantes de la segunda y primera promoción de la Facultad emprendieron una serie de diligencias y reuniones tendientes, en primera instancia, a consolidar el programa académico, así como llevar a cabo el objetivo perfectamente definido de lograr establecer el curso completo de Agronomía en Bogotá. En otros documentos seguramente se narrarán específicamente las diversas gestiones realizadas.
Ante la inseguridad originada por no existir la carrera completa en Bogotá, algunos de los estudiantes ingresados en 1962 decidieron optar por la transferencia, a principios de 1963, a la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional con sede en la ciudad de Palmira, Valle del Cauca. No obstante, al conocerse la confirmación sobre la continuidad de la carrera en Bogotá, un mes después se reintegraron a la sede en la cual habían ingresado.
Con el paso de los semestres, la Universidad fue consolidando la organización académica y administrativa de la carrera. Así, ésta pasó de denominarse “Curso Básico de Agronomía” (como se llamaba inicialmente) a la Facultad de Agronomía que después se desarrolló en Bogotá.
La estructuración definitiva del programa permitió que quienes ingresaron en 1962 culminaran exitosamente su formación en 1966, convirtiéndose en una de las primeras promociones de Ingenieros Agrónomos formadas integralmente en la sede Bogotá. Este logro representó un importante paso para la Universidad Nacional y para el desarrollo de la educación superior agrícola en Colombia.
4. DETALLES PARA RECORDAR DE LOS ESTUDIOS ENTRE LOS AÑOS SEGUNDO Y QUINTO DE LA CARRERA.
Mientras la vida académica se fue consolidando entre 1963 y 1966, en la naciente Facultad de Agronomía diversas circunstancias hacían parte de las vidas de los estudiantes del segundo grupo de este Programa Profesional.
En los siguientes apartes se citan algunas de las circunstancias que se considera pertinente recordar
· Se recuerdan también los líderes estudiantiles de esas épocas (hombres y mujeres de gran formación y excelente verbo y convocatoria), las manifestaciones estudiantiles que por esas fechas se realizaban y en la facultad destacaban los primeros representantes de los alumnos, que tuvieron excelentes papeles y protagonismos en el liderazgo hacia la consolidación de la carrera.
Economía Agrícola: Para entender los aspectos económicos y financieros de la producción, la rentabilidad, los mercados, y la política agraria.
Ingeniería Agrícola: El diseño de sistemas de riego, maquinaria y adecuación de tierras.
Con el transcurso del tiempo se hizo notorio que uno de los mayores aciertos del programa fue orientar la formación hacia diversas áreas de especialización que respondían a las necesidades del desarrollo nacional. Fue así como los estudiantes recibieron bases sólidas en:
- Agronomía y producción vegetal.
- Economía Agrícola y
desarrollo rural.
- Ingeniería Agrícola y
mecanización.
- Suelos, fitotecnia y
manejo de cultivos.
- Protección vegetal.
Esta visión de presente y de futuro permitió que muchos egresados continuaran posteriormente estudios de especialización, maestría y doctorado en Colombia y en el exterior, ampliando el impacto de la formación recibida.
5. TRAYECTORIA DE LOS INGENIEROS AGRÓNOMOS EGRESADOS EN 1966.
Resumidamente, los egresados de 1966 han desarrollado su ejercicio profesional en las actividades que a seguir se describen.
· Investigadores que en diferentes entidades
orientaron programas de investigación agrícola, revolucionaron la productividad
de los cultivos y crearon nuevas variedades.
· Líderes organizacionales en distintas empresas
públicas y privadas.
· Dirigentes de gremios de la producción.
· Empresarios innovadores.
· Efectivos y eficientes extensionistas y
coordinadores de procesos de transferencia de tecnología.
· Destacados consultores nacionales e
internacionales.
Varios de ellos ocuparon cargos directivos con excelentes resultados, formularon políticas públicas, promovieron programas y proyectos que contribuyeron al fortalecimiento institucional del sector agropecuario colombiano y de otras naciones.
Su trabajo trascendió las fronteras nacionales, aportando conocimientos y experiencia en numerosos países de América Latina, así como en organismos internacionales dedicados al desarrollo agrícola y rural.
No es arriesgado afirmar que, en muchos de los avances tecnológicos del agro en los últimos 60 años en Colombia, estuvo el esfuerzo, el ingenio, la creatividad, la innovación y el corazón de un egresado de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, de 1966.
Durante esos sesenta años, los graduados en la promoción de 1966 son recordados por las instituciones que ayudaron a fortalecer, por desarrollos e innovaciones tecnológicas que han contribuido a gestar para dinamizar y tecnificar el agro colombiano, por su importante presencia en instituciones internacionales y por su labor docente en la formación de nuevos ingenieros agrónomos. Su trayectoria es una historia de excelencia profesional y voluntad de servicio. Se celebran sesenta años de ejercicio profesional que, no es osado afirmar, honran la profesión y la facultad que los formó
Aunque un recuento ideal de los avances específicos llevados a cabo por cada uno de los egresados sería testimonio vital de los aportes personales, familiares, profesionales y sociales realizados, se hace a continuación una síntesis de algunos de los adelantos e innovaciones destacadas que han contribuido a desarrollar en cada uno de estos años de ejercicio profesional.
5.1. Participación por cuatro de los egresados de la
promoción 1966 como Decanos de la Facultad de Agronomía de la U Nacional de
Colombia, sede Bogotá.
Se aprecia que cuatro egresados de 1966 ejercieron funciones como Decanos de la Facultad de Agronomía de la U Nacional de Colombia, sede Bogotá: Fabio Tobón Londoño (QEPD), Héctor Horacio Murcia Cabra, David Cuéllar Gálvez y William Pérez Rivera.
Se resumen en este numeral, avances tecnológicos con participación importante de ingenieros agrónomos de la promoción de 1966. Entre ellas se sintetizan los siguientes aportes intelectuales:
5.3.1. Apoyo
en la creación y consolidación de la Facultad de Agronomía de la Universidad
Nacional de Colombia, sede Bogotá.
Quizás en Colombia, el caso más conocido en el campo de la producción de variedades mejoradas, es el de la obtención de la Variedad Colombia, una variedad de café con resistencia a una enfermedad limitante conocida como la roya del café causada por el hongo H, vastatrix.
Según Germán Moreno Ruiz, orientador de estos trabajos, y uno de los egresados de la promoción, la variedad Colombia marcó un hito en la estrategia del mejoramiento genético del café, no solamente en Colombia, sino también en la caficultura mundial.
Pero también otros egresados de la promoción 1966 (Jaime Gómez Peña, Jaime Morales Granados, Dorancé Muñoz Betancourt, Carlos Ordoñez Guzmán, Gabriel Pérez Fajardo y Armando Rodríguez Benavides) participaron activamente en la identificación de mejores genotipos que posteriormente fueron utilizados en la elaboración de variedades mejoradas en cultivos como caña de azúcar, papa, maíz, sorgo trigo y algodón.
Manejo sustentable y de precisión de pastos, forrajes y ganado en la Orinoquía Venezolana: Arturo Nicholls Arango.
Ricardo Cepeda Orjuela.
Participación en la
creación y desarrollo inicial del Instituto de Ciencia y Tecnología de
Alimentos (ICTA) en Bogotá.
Héctor Horacio Murcia Cabra
Participación en la
creación y desarrollo inicial de la carrera de Economía Agrícola en la Facultad
de Agronomía de la Universidad de Costa Rica
Gestación y proyecto
inicial del Programa de Ingeniería Agronómica para personas de zonas rurales de
la Colombia Profunda Proyecto Utopía, U. de La Salle, Yopal Casanare, Colombia.
Fortalecimiento de Colegios
Agropecuarios en Costa Rica y Colombia y de la formación en Administración de
Empresas Agropecuarias en Colombia.
Humberto Rey Castilla
Participación activa en la creación de la carrera de Ingeniería Agrícola en la U. Nacional Bogotá, junto con el Ing. Marco Tulio Arellano, con la colaboración de Facultades de la sede de la U Nacional en Medellín y la Facultad de Ingeniería en Bogotá. Secretario y director del nuevo Programa Académico creado.
5.3.5. Gestión integrada de distritos de riego del Brasil
Juan Gustavo Acosta Lizarazo (QEPD), Jorge Amézquita García, Silvio Leonel Belalcázar Carvajal (QEPD), Pablo Buriticá Céspedes, Eduardo Castro Ladino (QEPD), Ricardo Cepeda Orjuela, Carlos Alfonso Chavarro Meléndez, Luis Eduardo Chávez Escobar (QEPD), Mario Pieschacón Nigrinis, Carlos Eduardo Romero Maldonado (QEPD), Emiro Antonio Rojas Bernal (QEPD), otros Ingenieros Agrónomos 1966 vinculados a actividades investigativas y de extensión agropecuaria y rural.
Fernando Gómez Moncayo (Gerente General ICA), Humberto Rey Castilla (Gerente Nacional del Programa Riego y Drenaje del Brasil), Álvaro Silva Carreño (Gerente General IDEMA), Fabio Tobón Londoño (QEPD, Director del ICONTEC).
Enrique Alarcón Millán (QEPD, IICA OEA), Silvio Andrade Bahamón, Julio Henao Moreno (EEUU), Héctor Horacio Murcia Cabra (IICA OEA), Gabriel Pérez Fajardo (FAO), Humberto Rey Castilla (IICA OEA), Emiro Antonio Rojas Bernal (QEPD)
Omar Francisco Bechara Baruque (Agroturismo), Hernán Carrizosa Zambrano (Medicina alternativa), Manuel Flórez Pinzón, Iván Jiménez Cuervo (QEPD), Julio Piñeros Rodríguez (Floricultura), Emiro Antonio Rojas Bernal (QEPD, AGROGERMINAR), Carlos Eduardo Romero Maldonado (QEPD, AGROGERMINAR), Germán Uribe Martínez, Humberto Zambrano Franco.
Referencias generales a publicaciones realizadas impresas y virtuales (Blogs, Canales en YouTube) y entrega de libros en obras publicadas.
Héctor Horacio Murcia Cabra y otras personas que han trabajado y siguen laborando en este tema.
Orientación aplicada en
múltiples casos de fincas, empresas agroindustriales y urbanas, organizaciones
del sector de la salud y recientemente en el fortalecimiento de la Asociación
de Egresados de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de
Colombia, sede Bogotá.
Jorge Amézquita García.
5.3.15. Otros aportes intelectuales que se seguirán incorporando.
[1] Documento elaborado por Ingenieros Agrónomos de la
promoción 1966 de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de
Colombia, sede Bogotá, con la coordinación de HECTOR HORACIO MURCIA CABRA.
Revisión por LUIS GERMÁN MORENO RUIZ, HUMBERTO REY CASTILLA, JORGE AMÉZQUITA GARCÍA, MARIA ISABEL HERNÁNDEZ y otros compañeros del grupo 1966

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